Escultor: Antonio Zapatero

Novedades

Catálogo

Galería

Mail

Pedidos

CAPITÁN DE LOS TERCIOS
FLANDES 1642
Metal blanco - 65 mm
Referencia: CM0205
Precio: 21 €

LA ÉPOCA.

El  problema español en Flandes radicaba en mantener bajo un poder político territorios muy dispares y lejanos con la hostilidad de una  potencia emergente, en este caso Francia. El empeño de Carlos V, de carácter cosmopolita, resultó más difícil a Felipe II, pese a emplear en él a sus mejores hombres. Así Juan de Austria, el Duque de Alba y Alejandro Farnesio no consiguieron  doblegar la voluntad de las provincias flamencas.  Tras la tregua de 12 años obtenida en 1609, el resurgimiento del nacionalismo castellano que conoce la España del Conde-duque de Olivares conduce a reanudar las hostilidades.

LOS HOMBRES

A mediados del s. XVII, el soldado español que se alista en los tercios, o bien no vuelve, o lo hace más pobre que como marchó. Sin embargo, el desprecio por el trabajo manual, el deseo de honra y la conciencia de pertenecer una tradición heroica suplían la falta de incentivos materiales.  Efectivamente, los tercios, como en su tiempo las legiones romanas, fueron las tropas de mayor prestigio de su época y no dejaron de serlo hasta su  exterminio en la batalla de Rocroi.

INDUMENTARIA

En la época no existe regulación de uniformidad, aunque como es natural existían ciertos patrones de indumentaria. Eran tiempos de capa y espada y la inmensa mayoría de los caballeros de la época solían portarlas, tanto si eran soldados como si no. Especial consideración merece el coleto, prenda de piel de buey semirígida que se vestía sobre la camisa y ofrecía cierta protección ante las armas blancas.  Los correajes frecuentemente se llevaban engrasados.