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Escultor: Antonio Zapatero
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LANDWEHR SILESIA
Prusia,1813
Metal blanco - 65 mm
Referencia: CM0208
Precio: 21 €
LA ÉPOCA
El 14 de octubre de 1806 se produjo la derrota del ejército prusiano en
dos batallas simultáneas: Auerstadt y Jena. La derrota motivó la ocupación
francesa, cuyas tropas abandonarían Prusia en 1808 tras la Convención de
Paris, bajo la condición de que el ejército prusiano se limitase a un
total de 42.000 hombres. Esto impuso el sistema Krümper de reservistas,
según el cual, tras un periodo de entrenamiento un alto contingente de
soldados retornaba a la vida civil con la calidad de reservistas,
permitiendo no superar el límite de 42.000 hombres activos impuesto, pero
pudiendo disponer en cualquier momento de un contingente suficiente para
la resistencia abogada por v.Gneisenau. Asimismo, al ejército prusiano se
le impuso la obligación de participar en 1813 al lado de Francia en la
campaña de Rusia. No obstante su comandante en jefe, v.Yorck, se retiró de
la campaña tras firmar un tratado de neutralidad con Rusia, oportunidad
que aprovechó Federico Guillermo III para lanzar un patriótico llamamiento
a la resistencia y la liberación del dominio francés. Mediante un decreto
de 17 de marzo de 1813, todo hombre útil entre 17 y 40 años y que no
sirviese ya en el ejército, debía sumarse a la Landwehr (“milicia”), que
aprovechó los cinco meses de alto el fuego solicitado por Austria para
entrenarse activamente; entrenamiento que sirvió a muchas unidades
provinciales de la Landwehr para destacar en batalla mano a mano con las
unidades regulares durante la campaña de Francia en 1814.
UNIFORMIDAD
La falta de medios hizo que una uniformidad estricta, para los estándares
prusianos, fuese imposible para las Landwehr provinciales. Básicamente el
uniforme consistía en un abrigo “litewka” azul oscuro con doble fila de
botones y el cuello, - incluso los puños si el abrigo disponía de
vueltas-, en el color distintivo de la provincia. Dentro de cada
regimiento la hombrera variaba de color dependiendo del batallón:
1ºblanco, 2ºrojo, 3ºamarillo y 4ºazul claro. La gorra de plato ancha azul
oscura, a la que se le solía sacar el refuerzo interior para que la corona
cayese de la forma característica, llevaba la cruz en metal blanco de la
Landwehr y una escarapela de cuero negro con el borde en blanco y la cinta
en el color provincial; a partir de 1814 se añadiría un vivo del mismo
color alrededor de la corona. El resto del equipamiento y del armamento
dependía de las existencias, y en muchos casos de lo que dispusiese el
propio miliciano. Pantalones civiles, milicianos descalzos o armados con
picas a falta de fusiles eran regla general.
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